.

.
מארי

LOS CAMINOS SON SIETE A TRAVÉS DEL EDÉN INFINITO i CADA UNO DEBE SER CRUZADO POR EL CUERPO, EL CORAZÓN i LA MENTE COMO UNO ( 2/2)

Bienaventurado es el Hijo de la Luz, que es de mente sabia, es un campo bien arado que produce a plenitud y en abundancia. Pues si muestras un puñado de semillas a un hombre sabio, él verá con los ojos de su mente un trigal dorado, y si le muestras un puñado de semillas a un necio, él verá únicamente lo que tiene enfrente y las llamará guijarros sin valor.


Y como el campo del hombre sabio que da grano en abundancia y el campo del necio da una cosecha solo de piedras, así, es con nuestros pensamientos. Como el trigo dorado permanece oculto dentro del diminuto grano, así está el Reino del Cielo, oculto a nuestros pensamientos; si ellos estuvieran plenos del Poder, el Amor y la Sabiduría de los ángeles del Padre Celestial, nos llevarían al Mar Celestial, pero si ellos están manchados de corrupción, odio e ignorancia, encadenarán nuestros pies a columnas de dolor y sufrimiento.

Ningún hombre puede servir a dos señores, ni pueden los pensamientos indignos permanecer en una mente llena con la Luz de la Ley. El que ha encontrado la Paz en la mente, ha aprendido a volar más allá del Reino de los ángeles. Conoced esta Paz con vuestra mente, desead esta Paz con vuestro corazón, cumplid esta Paz con vuestro cuerpo.

Bienaventurado es el Hijo de la Luz, que es puro de corazón, ya que verá a Dios. Pues así como el Padre Celestial te ha dado su Espíritu Santo, y tu Madre Tierra su cuerpo santo, así daréis Amor vosotros a todos tus hermanos; y tus verdaderos hermanos son todos aquellos que hacen la voluntad de su Padre Celestial y de su Madre Tierra.

Que tu Amor sea como el sol que brilla sobre todas las criaturas de la tierra y no prefiere una hierba mas que otra. Y este Amor fluirá como una fuente de hermano a hermano y cuando se consuma será restablecido, ya que el Amor es más fuerte que la muerte. Y si un hombre no tiene Amor, construye un muro entre él y todas las criaturas de la tierra y con ello, él mora en soledad y dolor.

Oh, el hombre se puede convertir en un remolino violento que lleva a sus profundidades todo lo que flota demasiado cerca. Pues el corazón es un mar con olas poderosas y el Amor y la Sabiduría deben apaciguarlo, como el cálido sol penetra a través de las nubes y calma al mar inquieto.

El que ha encontrado la paz en sus hermanos, ha entrado al Reino del Amor y verá a Dios frente a frente. Conoced esta Paz con vuestra mente, desead esta Paz con vuestro corazón, cumplid esta Paz con vuestro cuerpo.

Bienaventurado es el Hijo de la Luz que construye en la Tierra el Reino del Cielo, pues él morará en ambos mundos. Seguirás la Ley de la Hermandad, que dice que nadie tendrá riqueza y nadie será pobre y todos trabajarán unidos en el Edén de la Hermandad.

Sin embargo, cada uno seguirá su propio camino y cada uno comulgará con su propio corazón, pues en el Edén Infinito hay muchas y diversas flores: ¿Quién dirá que una es mejor porque su color es púrpura, o que una es preferida porque su tallo es largo y delicado? 

Aunque los hermanos sean de constitución diferente, aún así todos ellos trabajarán en la Viña de la Madre Terrenal y todos ellos elevarán sus voces unidas en oración al Padre Celestial. Y juntos partirán el Santo Pan y en silencio compartirán el alimento santo de acción de gracias.

No habrá paz entre los hombres, hasta que no haya un Edén de la Hermandad sobre la faz de la Tierra. Pues, ¿cómo puede haber paz cuando cada uno de los hombres busca su propio provecho y vende su alma a la esclavitud? Tu, Hijo de la Luz, reúnete con tus hermanos y luego id y enseñad los senderos de la Ley a todos los que quisieran oír. El que ha encontrado la paz en la hermandad del hombre se ha hecho a si mismo el compañero de la labor de Dios.

Conoced esta Paz con vuestra mente, desead esta Paz con vuestro corazón, cumplid esta Paz con vuestro cuerpo.

Bienaventurado es el Hijo de la Luz que estudia en el libro de la Ley, ya que será como una lámpara en la oscuridad de la noche y una isla de verdad en un mar de falsedad. Pues sabed, que la palabra escrita que viene de Dios es un reflejo del Mar Celestial, así como las estrellas brillantes reflejan la Paz del cielo.

Como las palabras de los antiguos están grabadas con la mano de Dios en los manuscritos santos, así está la Ley grabada en los corazones de la fidelidad de quien los estudia. Pues como se dijo antes, que en el principio había gigantes en la Tierra y hombres poderosos de antaño, hombres de renombre. Y los Hijos de la Luz protegerán sus escrituras, para que no se conviertan otra vez como bestias y no conozcan el Reino de los ángeles.

Sabed también, que solo a través de las escrituras encontrareis la Ley que no está escrita, como la primavera que brota del campo tiene una fuente oculta en las profundidades secretas bajo la tierra; la Ley escrita es el instrumento por medio del cual la palabra escrita se entiende, como la rama muda de un árbol se convierte en melodiosa flauta en las manos del pastor.

Muchos hay que desearían estar en el valle tranquilo de la ignorancia, donde los niños juegan y las mariposas danzan al sol en sus cortas horas de vida, pero nadie puede permanecer allí mucho y ascender las sombrías montañas del aprendizaje; muchos hay temerosos de cruzar y muchos hay que han caído golpeados y sangrando de sus empinadas y abruptas cuestas. Pero la fe es el guía en el vacío del abismo y la perseverancia es el apoyo en las escabrosas peñas.

Más allá de las heladas cumbres de lucha, yace la Paz y la belleza del Edén Infinito de conocimiento, donde el significado de la Ley se da a conocer a los Hijos de la Luz. Extracto del libro los Rollos del Mar Muerto

No hay comentarios:

Publicar un comentario